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Los Supertoscanos

hace 7 días
2 min de lectura

Cuando los mejores vinos de Italia eran simples vinos de mesa


Parece imposible.


Pero durante años, algunos de los vinos más prestigiosos de Italia estuvieron clasificados en la categoría más baja del país, como simples vinos de mesa.

Y todo comenzó con una pequeña rebelión.


Durante buena parte del siglo XX, las denominaciones italianas imponían normas muy estrictas sobre cómo debían elaborarse los vinos. Algunos productores toscanos empezaron a pensar que aquellas reglas se habían quedado ancladas en el pasado.


Uno de ellos fue Mario Incisa della Rocchetta. Apasionado de los grandes vinos de Burdeos, plantó Cabernet Sauvignon en 1944 en Bolgheri, una zona que por entonces estaba muy lejos del prestigio que posee hoy.


No pretendía revolucionar el vino italiano, simplemente quería elaborar un gran vino para disfrutarlo con familiares y amigos. El resultado fue Sassicaia.


A finales de los años sesenta se incorporó al proyecto el joven enólogo Giacomo Tachis, convencido de que Italia podía producir vinos de talla mundial si se atrevía a cuestionar algunas de sus propias normas.


Y funcionó. 


Tan bien que otros productores comenzaron a seguir ese camino.


Entre ellos, Piero Antinori, que en 1971 lanzó Tignanello, otro vino que rompía con muchas de las reglas tradicionales del Chianti.


El problema era que ni Sassicaia ni Tignanello encajaban dentro de las denominaciones existentes.

Legalmente eran simples “Vino da Tavola” (vinos de mesa). La categoría más baja del sistema italiano.


Y ahí apareció la gran paradoja. Los vinos más innovadores y admirados del país eran oficialmente vinos de mesa.


La situación resultó tan absurda que la prensa anglosajona acabó acuñando un nuevo término para describirlos:


Super Tuscans (Supertoscanos)


Lo que vino después fue una auténtica revolución.


Cada vez más productores siguieron ese camino y algunos de aquellos vinos de mesa terminaron convirtiéndose en los más prestigiosos y cotizados de Italia.


El reconocimiento definitivo llegó en 1985, cuando Sassicaia triunfó en una histórica cata frente a algunos de los grandes Cabernet del mundo, incluidos prestigiosos vinos de Burdeos.


Ya no quedaban dudas. Italia estaba produciendo algunos de los mejores vinos del planeta fuera de sus propias reglas.


La presión fue tan grande que el país terminó modificando parte de su legislación vinícola en 1992. Lo que había comenzado como una pequeña rebelión terminó cambiando el vino italiano para siempre.


Porque los Supertoscanos no nacieron para romper las reglas, nacieron porque algunos productores estaban convencidos de que podían hacer un vino mejor.


Y acabaron demostrando que las reglas también pueden evolucionar.


Fuentes: 


Elmundo.es – El nacimiento de los supertoscanos⁠*

Decanter – The Story of Sassicaia: How a Controversial Experiment Became a Legend⁠*

Decanter – SuperTuscans at 50⁠



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